Colinas, valles, ríos, bosques … rutas para pasear o hacer senderismo, para respirar profundamente y relajarse.
El paisaje es parte de Cabeza da Vila. También es una primera muestra de la hospitalidad y el cuidado del medio ambiente que los habitantes de San Martín de Oscos han practicdo, y practican, a través de los siglos.

Los cuatro elementos formadores de la tierra, definidos por el griego Empédocles, se dan la mano en este bello y tranquilo rincón asturiano. El agua limpia y cristalina de sus ríos, la fértil tierra sobre la que crecen los más variados frutos, el aire transparente y fresco que llena nuestros pulmones, el fuego que crepita en la lareiras, en torno a las que se forman largas y animadas tertulias,...
 
En el s. XVII esta recia casona acuñó su nombre: "Cabeza da Vila". Y así es conocida en la actualidad.
Es la única casería de esa categoría en la zona. Como su carácter noble obliga, está rodeada por una extensa finca cerrada en piedra toda ella y cuenta con capilla propia dentro de dicho conjunto arquitectónico.
Hoy, los descendientes de sus fundadores han restaurado la misma con mimo, rigor y paciencia. Labor que continúan y mantienen día a día.

Cabeza da Vila está situada en San Martín, sobre un pequeño altozano desde el que sus huéspedes dominarán, visualmente, la capital del Concejo.

Esta singular instalación turística, como no podía ser menos, le ofrece conocer la Comarca de los Oscos a pie, en bici o a caballo; el poder saborear la cocina casera preparada en los venerables fogones de los restaurantes de la comarca; o, como no, el descansar plácidamente en cualquiera de sus confortables y acogedoras habitaciones, pues aunque impregnadas y cargadas de historia, todas ellas cuentan con baño individual, televisión y teléfono. Podremos así viajar por la tranquilidad del pasado, sin renunciar a las comodidades del presente.
Su estancia en "Cabeza da Vila", será un auténtico regalo para los sentidos; la atención de sus propietarios y una esmerada decoración, complementada por los numerosos enseres rescatados del pasado que visten con sobriedad todos y cada uno de sus rincones, se lo aseguran.
Uno de los puntos culminantes en ese viaje será sin duda el paso por la "Lareira", - antigua cocina de la casa -, pieza de alto valor etnográfico, perfectamente conservada. En el "sarro" que curte sus paredes, moran mil y una historias. En su fuego se elaboraba la riquísima gastronomía de la zona. En torno a el mismo se preparaba la miel, - símbolo de buena vecindad -, se curaba el producto de la matanza hogareña (el "mondongo"), se esfoyaban las panoyas de maíz o se vivían las largas noches de invierno.

Ahora tienen una primera oportunidad para iniciar ese viaje, visitando el presente espacio WEB. Pero ello será tan solo un pequeño entremés. Para saborealos plenamente tendrán que venir hasta San Martín de Oscos. Nosotros los esperaremos.

   

 

 

 
Página realizada por:
Sedra Consultoría y Proyectos, SC